Reporte Méndigo
Las noticias más chingonas de la web

Joven exige autorización para casarse con su mano

Enséñaselo a tus valedores (sin albur):

Le habría encantado cómo hace el amor.

Destrozado por vivir a medias en un mundo sembrado de amargura y decepciones, Manuel Palma, joven mexicano, decidió volver a los orígenes y hoy asegura que encontró el amor verdadero en su mano derecha.

«Es la pareja ideal: está ahí justo cuando la necesito, hace todo lo que le pido y nunca me reclama nada… además estoy con ella desde que tenía 11 años, es una relación duradera«, aseguró Manuel mientras me hacía el favor de darme una entrevista.

Fueron años de romance intenso; desde que era un chiquitín, dejarse acariciar por su amada era lo primero que hacia Manuel al despertar; al mediodía sostenían otro encuentro amoroso, otro más a las 5 y por la noche se amarraban 3 rounds al hilo.

Ante su innovadora pasión y aprovechando la apertura de las nuevas generaciones, el muchacho exigió a las autoridades que le permitan contraer matrimonio con su inquieta mano, a la que incluso ya le dio un anillo de compromiso «porque los manosexuales también tenemos derechos que deben ser reconocidos«, aseveró.

Se quejó de que también muchos se refirieran a su enamorada de maneras tan despectivas: «no se llama ganso ni sube y baja; se llama Manuela y exijo que la respeten«.

Su caso es analizado por la Suprema Corte del país, ante la preocupación del estado ante una eventual oleada de solicitudes similares, «porque el amor no conoce de límites, ni de especies o géneros, y es decisión de cada quién«, señaló un ministro bien chairo.

Diversos personajes se han pronunciado en contra de la petición y la Diócesis alegó que además de ir contra las leyes de diosito y el vaticano, «un matrimonio de esa naturaleza es enfermizo y grosero«, dijo un portavoz; «por cierto, dejad que los niños se acerquen a mi«, agregó el padrecito.

El enamorado alegó que jamás se dejó manipular por quienes no creían en su relación y sólo querían separarlos: «no nos querían ver juntos sólo porque somos de distintas clases sociales. Me decían que me crecerían pelos en la mano o que se me haría adicción y no, estaban equivocados… ahorita vengo, voy al baño«, aclaró nervioso y temblorino.

Ya se está gestando una marcha en favor de los manosexuales, en la que participarán varias asociaciones y chavos que asistirán con tal de no entrar a clases de 4 a 7. Pedirán que se le agregue la letrita M a la comunidad LGBTQIA.

Mientras tanto, Manuel sigue disfrutando de su álgida pasión; tómala, bésala, acaríciala, le dice a su palma y después no le da pena saludar de mano a todo mundo. Así es el amor.


Enséñaselo a tus valedores (sin albur):

Comentarios del feis:

También podría gustarte
Contenido protegido por la abuelita de Batman. ¡Retrocede, becario!