Por concentración de orina, balnearios tienen propiedades de aguas termales

Se espera que la orina tenga propiedades curativas.

Caño.– Tras las recientes vacaciones de semana santa, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) detectó que las albercas de varios balnearios cercanos a la capital del país, cuentan con las propiedades necesarias para considerarse como aguas termales, gracias a la enorme cantidad de orina depositada por sus visitantes.

De esta manera, el líquido amarillo, tan común y desagradable para muchos, beneficia a miles de visitantes que al nadar en su piscina favorita, al mismo tiempo rejuvenecen el cutis (también la piel) y combaten eficazmente padecimientos como torceduras, reumatismo y empacho.

“El agua está calientita y cuenta con sales minerales y sustancias sulfurosas gracias a que la orina de cientos de turistas se fusionó, y ahora tiene las mismas cualidades de un balneario termal natural, con todo y sus propiedades curativas; incluso, ya se estudia la posibilidad de patentar el sistema para llevarlo a otros países”,

informó Indalecio Sánchez, analista bioquímico.

Se calcula que en una alberca de 12 x 3 metros, similar a la de los balnearios comunes, pueden acumularse hasta 250 litros de orina, que elevan la temperatura del agua y concentran sales minerales provenientes de los riñones de cada usuario, así como CO2 y otros gases que simulan la ebullición propia de un yacimiento natural termal o de un geiser.

Marcela Zapata López, capitalina, se trasladó el fin de semana a un balneario ubicado entre el Estado de México e Hidalgo y se encontró que unas 10 mil personas habían tenido la misma idea; aun así, pagó su entrada y encontró un lugarcito abajo de un árbol para instalarse con toda su familia. Con orgullo, admitió que fue una de las bañistas que aportaron orina, porque los baños estaban muy lejos.

Además orinarse en la piscina es toda una tradición, pá que se molesta uno en salir si de todas formas el agua calientita está más rica; así le hicimos toda la familia y ya de regreso me di cuenta que mi piel había cambiado”, narró Marcela.

Según la mujer, se percató de que su cutis se había aclarado y aunque un médico le advirtió que se podría estar despellejando por la contaminación del agua, ella insiste en que gracias al balneario se está “volviendo güerita”.

Otro caso es el de Pedro Zarzosa, que desde hace meses padecía de un intenso dolor muscular en el hombro derecho, mismo que se curó al nadar junto a sus sobrinos.

Pinches chamaquitos se hicieron pipí cuando estábamos nadando; yo me percaté porque de inmediato sentí el agua calientita y cuando salí, el dolor había desaparecido. Para las otras vacaciones voy a traer a la mamá de la señora con la que engaño a mi esposa para que se cure de una reuma que tiene en las piernas”, comentó.

Mientras tanto, los gobiernos de Ciudad de México, Estado de México e Hidalgo ya estudian la aplicación de un impuesto al termal artificial, que incrementaría el costo de entrada pero no le hace porque las albercas orinadas podrían resultar tan milagrosas como las aguas de Lourdes o el Tlacote.

-Corresponsal en el rollo mareado

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