Por error, aficionado del América asalta a otro y terminan haciéndose valedores

Decidieron irse a atracar juntos, luego de  ver que compartían la pasión por los mismos colores.

Estadio Aztecaca.- A la salida del Estadio Azteca, al culminar un encuentro del Club América, un aficionado de las águilas aprovechó el aglomeración de gente para chambear antes de llegar a casa un que su vieja no lo fuera a regañar por haberse salido sin permiso.

Nepomuceno «el Cortauñas» Pérez, quien desde los 5 años es fiel seguidor de los azulcremas, se ha dedicado al robo con violencia desde que en la secundaria se empezó a juntar con una porra del equipo, mismos que le enseñaron el noble oficio que hasta estos días continúa ejerciendo.

El Cortauñas se acercó por la espalda a otro sujeto que esperaba el camión junto a su morrita, justo en la parada que estaba a la salida del Coloso de Santa Úrsula, sin percatarse que este también vestía un jersey del Club América.

Al exigirle todas sus pertenencias, mientras le colocaba un cutter en la espalda baja, el agredido rápidamente y con la experiencia de años y años de atracos, sacó una navaja e intentó defenderse del Nepomuceno.

En el calor del forcejeo, se dieron cuenta que ambos era aficionados del Ame, por lo que se soltaron a reír y se pidieron disculpas mutuamente.

«Perdón, carnalito, es que al chile no traía para el pasaje y ando viendo a quién trueno pa’completar, aparte que no he tragado, bandita, con el perdón de mi San Juditas, es que no vi que eras del más grande«, se justificó ante su víctima el Nepomuceno, luego del asalto fallido.

«No hay fijón, ya te la sábanas que simio no mata simio, aaaah, verdad, güey. No hay pedo, vámonos a enfilerar juntos a los chemos, banda«, replicó Eufanio, mejor conocido entre La Monumental como ‘El Caguamo‘, luego de defenderse con éxito.

Luego del altercado, tanto el Cortauñas como el Caguamo se fueron a atracar un camión de ruta juntos, ayudados por la novia de este último, y se fueron a cenar en una taquería para posteriormente atracarla también.

En cuanto se enteraron de estos hechos, la directiva del Club América les regaló un palco para que asistan al estadio el resto de la temporada y nombraron a la sala de prensa del Azteca como «Salón El Cortauñas y el Caguamo«, en honor a los sujetos que pusieron primero el amor por sus colores antes que el dinero fácil.

Sin lugar a dudas, el fútbol se perfila como el deporte más noble y bello del mundo, no sólo uniendo gritos alrededor del mundo con un gol, sino también vidas, amistades y añoranzas, tal y como nos demostró la bonita historia de estos dos.

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